Los overos y los colorados son así, impredecibles, algunos con buen caracter y otros re locos.
Recientemente fui al congreso nacional de herpetología de Argentina, y estuve hablando con biologos que trabajan con estos animales, tanto en criaderos como en libertad y todos coincidieron en eso.
Tambien me contaron que algunos mantenidos como mascotas en casa particulares hasta responden al nombre que sus dueños le han puesto.
Por mi parte en le trabajo tengo un merianae chiquito, de aproximadamente 40 cm que es un psicótico, y eso que es nacido en cautividad, mientras que el rufescens es un amor.
En fin, me alegro de que allá sean animales populares en el terrarismo, porque acá los pobres la están pasando moradas. No me extrañaría que en algunos años los argentinos los veamos solo como una mascota exótica que tienen los europeos.
Saludos.
Victoria.